CÓMO CUIDAR TU PROMESA

El pastor Juan Belart predicó una poderosa palabra en la segunda conferencia del Congreso de Adolescentes. Impulsó a los presentes a permanecer en la casa de Dios y a relacionarse con las personas correctas.

A modo de introducción, comenzó proyectando un fragmento de la película “300”. Este ejemplificó diferentes aspectos del ejército y la importancia que tenía trabajar en equipo y unidad. 

La prédica estuvo basada en la historia que se encuentra en el capítulo once del segundo libro de Reyes. El pastor comenzó explicando que A talía fue la descendiente de Jezabel, mujer que la Biblia describe como pecadora. Su hija fue incluso peor. Enseñó que representa a un sistema anti-Dios que manipula y remarcó cuáles son las“A talías” contemporáneas: resentimiento, rechazo, complejos, conciencia de imposibilidad y soledad. Continuó diciendo que A talía nos persigue porque estamos marcados por una promesa, porque somos imparables. Agregó que Satanás es cobarde porque sabe cuál es nuestro potencial.

Al continuar leyendo la Palabra,explicó la importancia que tuvo Josaba en esta historia. Esta mujer rescató a su sobrino de una muerte segura por parte de su abuela A talía. El pastor hizo hincapié en el lugar en donde fue resguardado: la casa de Dios. Con este ejemplo, animó a los adolescentes a que resguarden a las personas que este sistema desea engañar. “No te vayas de la casa de Dios” , dijo el pastor haciendo  referencia a que mucha gente escapa del lugar seguro en vez de refugiarse en él. “En la iglesia encontrarás contención, una segunda familia”, dijo.

Por otro lado, el pastor enfatizó:“En la casa de Dios encontrarás tu propósito”. Añadió que cada uno carga con una promesa de Dios, razón por la que somos una amenaza para los planes de Satanás.

Continuando con el mensaje, leyó que “al séptimo año” se cumplió el tiempo de la preparación para Joaz, quien era el más pequeño y fue resguardado en la casa del Señor. Aquel era el momento que había esperado durante mucho tiempo, el tiempo correcto para que saliera a luz todo lo que se había procesado dentro de él. “Así el Señor te va exhibir”, declaró.

Siguió diciendo que cuando llegue nuestro momento, Dios levantará un ejército nuevo para cuidarnos, el mismo que se creó para guardar al joven. Estos sacerdotes que se convirtieron en guerreros llevaban en la mano derecha una espada y en la izquierda un escudo que cubría desde el muslo hasta el cuello. “Somos el ejército que Dios ha levantado”, declaró.

El pastor terminó declarando que Dios nos manda a proteger la promesa que Él nos dio y “establecer un cerco”alrededor de ella. Sin embargo, esto no puede hacerse solo, se necesita de alguien más. Por tal razón, el pastor explicó que se necesita gente correcta, que es la que nos cuidará  para alcanzar la promesa. Agregó que si permanecemos en la casa del Señor todo nos va a salir bien y que rodeados de buena gente somos invencibles.

“Ustedes no me eligieron a mí, yo los elegí a ustedes.
Les encargué que vayan y produzcan frutos duraderos,
así el Padre les dará todo lo que pidan
en mi nombre.”

Juan 15:16