INCONMOVIBLES

El pastor y salmista Julio Melgar dirigió la última conferencia del bloque de la mañana. Habló desde su corazón y enseñó que el proceso es algo que Dios permite para moldear el carácter. No obstante, es un momento que se debe disfrutar.

El primer bloque del día viernes estuvo marcado por la Palabra de Dios. El pastor guatemalteco no hizo la excepción y enfocó el mensaje en su testimonio y en el fuerte proceso de vida que le tocó atravesar. Al relatar su experiencia, contó al comenzar el proceso médico, una persona cercana le compartió un versículo:No tendrá temor de malas noticias; su corazón está firme, confiado en Jehová” (Salmos 112:7). Recibió la Palabra con gozo, sin saber que la estaba malinterpretando: Dios no le dijo que no recibiría malas noticias, sino que las iba a recibir sin temor.


Al contar esto, el pastor dijo convencido que el Señor tenía pensado introducirlo a un nuevo tiempo. Sin embargo, él creía que iba a ser de la manera habitual; de la forma de siempre. A raíz de esto, enseñó que muchas veces pensamos que Dios va a glorificarse de tal o cual manera. No obstante, el Señor se encarga de hacer su voluntad solo como él sabe. El pastor explicó también que los procesos son parte de esa voluntad buena y agradable; en ellos Dios se perfecciona en nuestras debilidades. Ahora bien, advirtió que no debemos empoderarnos a causa del proceso, sino que debemos creer que el poder reside en aquél que lo está orquestando.


A continuación, el pastor declaró que “los siguientes años serán de personas inconmovibles”, aquellas que no se van a mover por conveniencia personal. Para ejemplificar esto mencionó al apóstol Pablo, quien creyó estar en un proceso de perfeccionamiento. Es en este proceso en donde avanzamos cuando creemos estar estancados.


Por otro lado, el pastor leyó la porción de la Biblia en donde Jesús exhorta a sus discípulos a orar en lo secreto de su habitación: en intimidad. “Algo poderoso pasa cuando cerramos la puerta”, -dijo y agregó. Dios nos llevará a ser influencia pero comenzará desde lo íntimo”. Además, en ese lugar el Señor habla como en ningún otro, anunciando cosas que difícilmente escuchamos cuando estamos lejos de su presencia. Luego, de manera contundente y respaldado por su experiencia, el salmista declaró que en medio del quebranto Dios nos prueba. Además, él mismo nos dice que somos capaces de adorar en cualquier escenario de la vida, incluso en aquellos que ante la mirada de los demás no son los más óptimos. “Lo que te rescata es la profundidad de intimidad con él”, reafirmó.


Ya finalizando, el pastor resumió que todo lo que aprendemos en intimidad con el Señor, Él nos lo hace ejercitar con nuestra familia, para después demostrar los frutos. “Vas a disfrutar el proceso en todo”, aseguró y recalcó que debemos declarar la Palabra en medio del proceso: “No moriré, sino que viviré”. Por último, declaró: ”El resultado de los que aman y se activan en lo íntimo es que Dios se ocupe de todo”.


#SoyInfluencia #25años

“Si regresas a mí te restauraré para que puedas continuar sirviéndome.
Tienes que influir en ellos; ¡no dejes que ellos influyan en ti!”.
JEREMÍAS 15:19 NTV