TALLER PARA HIJOS DE PASTORES

El taller estuvo dividido en dos partes: la primera dirigida por el pastor y salmista venezolano Daniel Calveti; la segunda, por el pastor Juan Belart, integrante del cuerpo pastoral de la iglesia anfitriona.


DANIEL CALVETI: RESTAURA TUS RELACIONES


En esta primera parte, el pastor compartió un profundo mensaje a los presentes. Comenzó diciendo que lo más importante para un hijo de pastor es tener buenas relaciones y que estas son necesarias para tener un crecimiento saludable. A continuación, tomó como base de la prédica la relación entre hermanos de sangre. En la Biblia aparecen numerosos ejemplos de estas relaciones, pero que salieron mal: Caín y Abel, José y sus hermanos, Jacob y Esaú, Jesús y sus hermanos. Luego, hizo hincapié en las palabras del Maestro: “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Juan 14:6). A partir de esa afirmación, el pastor afirmó que “Jesús es el camino para que todas las relaciones sean restauradas”.


A continuación, enseñó que en este tipo de relaciones algo o alguien tiene la intención de causar daño. Aquí se requiere que alguien tenga la intención de cortar con eso y, cuando se toma esa determinación, Jesús actúa y restaura las relaciones, sin importar cuán rota estén. Luego, el pastor explicó de qué manera podemos llevar esto a la práctica: en primer lugar debemos tener una buena relación con Dios. Seguido, enumeró tres acciones importantes a realizar: volver a orar por nuestras relaciones quebradas, volver a creer que Dios puede cambiar esa situación y volver a leer la Palabra, pero con la intención de buscar estrategias en ellas.


Para terminar, el pastor enseñó que, intencionalmente, Jesús eligió a dos pares de hermanos como discípulos: Andrés y Pedro; Jacobo y Juan. Esta elección no fue al azar, sino que el Maestro quiso demostrar que ,fundadas en la Roca, las relaciones funcionan. A raíz de esto, animó a los jóvenes a buscar qué necesidad pueden cubrir dentro de sus familias; a que saquen lo mejor y lo peor de ellos. “Las diferentes características se complementan” -afirmó y concluyó- “El Espíritu Santo va a terminar de restaurar tus relaciones”.


JUAN BELART: DIOS ES BUENO Y SABE LO QUE HACE


El pastor cimentó la Palabra en un versículo particular: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo”. A partir de él, preguntó cómo nos damos cuenta de la bendición de Dios, y respondió: por lo que somos y por el lugar en el que estamos. Ese lugar en donde el Señor nos ha colocado nos reviste de autoridad espiritual para estar en los lugares de tinieblas. A esto, el pastor agregó que Dios nos activa de una manera especial, en un lugar y tiempo determinados. Por ejemplo, Moisés fue llamado a través de una zarza y Pedro arriba de una barca.


“Dios te ha puesto en un lugar donde hay lucha espiritual” -declaró y agregó- esto es normal en la familia pastoral”. Ahora bien, para quitar ese asiento de autoridad, el enemigo plantea una duda en primera persona: ¿Tengo un ministerio? A esto, el pastor respondió que sí, y es más evidente de lo que creemos. También destacó que aunque el enemigo quiere cortar con la bendición, Dios es bueno y sabe lo que hace.


Por otro lado, y hablando específicamente a las mujeres, el pastor declaró que el ministerio no se reduce solo a una persona en la familia, sino que incluye a cada uno, como un equipo. Además, declaró que no se puede romper todo lo que el Señor proclama solo por lo que dice la gente, que muchas veces envidia y juzga. También afirmó que los hijos de pastores no son continuadores de tradiciones, ni de un “emprendimiento familiar”, ni se les impone una responsabilidad. Finalizó diciendo que somos hijos de una promesa y, aunque el enemigo se alimente de nosotros (del polvo con el que fuimos creados, basado en lo que declara Génesis 3:14 y Génesis 2:7), Dios ya nos dio autoridad sobre él.


#SoyInfluencia #25años

“Si regresas a mí te restauraré para que puedas continuar sirviéndome.
Tienes que influir en ellos; ¡no dejes que ellos influyan en ti!”.
JEREMÍAS 15:19 NTV