LA PROFUNDIDAD DE SU AMOR

Luego de cuatro días en donde la presencia de Dios protagonizó cada momento, su Palabra llevó a los jóvenes a entender que una iglesia efectiva es la abraza a aquel que es rechazado, que ama a pesar de todo y confía en que Jesús saldrá victorioso en todo. El encargado de compartirnos este mensaje fue el pastor Alberto Mottesi.
 
“Quiero honrar a los héroes de la iglesia, a aquellos que se enfrentan a los poderes de las tinieblas”, comenzó diciendo el pastor, quien en su extenso ministerio ha compartido el mensaje del Evangelio a más de 20 millones de personas. Inmediatamente, con emoción en su mirada, declaró: “Profetizo solemnemente que América Latina será enteramente para Cristo. El Reino de Dios tendrá su victoria”. Minutos después, desarrolló su mensaje:

En primer lugar, explicó que muchos de nosotros somos como Habacuc, profeta que amó a Dios, pero comenzó a evaluar carnalmente la situación que vivió. Por tanto, la Biblia lo recuerda quejándose de lo que vivía. Hoy por hoy, muchas personas solamente opinan y se quejan de los flagelos que sufre Latinoamérica, sin actuar. No obstante, Dios da una respuesta: “Mirad entre las naciones, y ved, y asombraos; porque haré una obra en vuestros días, que aun cuando se os contare, no la creeréis” (Habacuc 1:5). Luego de explicarlo, el pastor afirmó que el Señor se está moviendo entre los hombres.
Luego, se centró en la carta a los Efesios, precisamente en el capítulo tres. Allí, Pablo hace tres oraciones, las que el pastor utilizó para explicar cuál debe ser el rol de la iglesia. En primer lugar, el apóstol mencionó: “Que habite Cristo por la fe en vuestros corazones” (Efesios 3:17). A raíz de esto, enseñó que si queremos ser de aquellos que transforman al mundo, tenemos que priorizar que Cristo habite en nuestros corazones. La segunda oración expresa que si anhelamos el triunfo, tenemos que conocer a fondo el amor multidimensional de Dios. Un amor que tiene altura (sube hasta el cielo), anchura (la sangre de Jesús cubre todo) y profundidad (desciende hasta lo más vil). 

En cuanto a esta última característica (la profundidad del amor de Dios), el pastor afirmó que “la iglesia en América Latina tiene que meterse en el barro”. A esto, agregó que el carácter de una iglesia con influencia es la que va al mundo y lo abraza sin importar su suciedad. “Abogo por una iglesia llena de obras de misericordia”, -declaró y  sostuvo que “el avivamiento llegará cuando nos vistamos de misericordia”. Reafirmó también que la iglesia tiene que ejercitar la profundidad del amor.

El pastor continuó: la tercera oración de Pablo declara: “Que seáis llenos de toda la plenitud de Dios”, tal como se vio reflejado en Jesús. Así mismo, la iglesia debe ser llena de la plenitud del Señor. Ante esta afirmación, el pastor dijo estar convencido de que así será. Por otro lado, al finalizar el capítulo el apóstol Pablo revela dos grandes verdades de Jesús: es más poderoso de lo que sabemos, y él puede hacer las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos. En cuanto a esto, el pastor animó a que el Señor habite en nosotros, no solo como salvador, sino que llene cada rincón de nuestras vidas. Para finalizar, afirmó que si caminamos en pos a las características del amor de Dios, “la iglesia establecida por el Señor será victoriosa”. 

#SoyInfluencia #25años

“Si regresas a mí te restauraré para que puedas continuar sirviéndome.
Tienes que influir en ellos; ¡no dejes que ellos influyan en ti!”.
JEREMÍAS 15:19 NTV