Dr. Enrique Orchansky: “Recuperemos la infancia”

El conocido pediatra cordobés brindó la cuarta conferencia ante miles de asistentes.

  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal

La conferencia brindó valiosas herramientas para acompañar a los chicos en los vertiginosos tiempos que nos atraviesan: tecnoadicciones, trastornos de alimentación y sueño, entre otros temas, fueron abordados.

“Pablito siente que el tiempo `pasa volando´. Tiene 6 años”, comenzó contando el doctor Enrique Orchansky. Como pediatra, está demandado por una nueva infancia que atraviesa nuevas dolencias. Tomó un pensamiento del ensayista inglés John Berger: “La miseria de un pueblo no pasa por las carencias, pasa cuando se queda sin palabras para nombrar lo que sienten. Los chicos se están quedando sin palabras”, dijo a lo que agregó que restituir la palabra a los chicos, es “restituir el vínculo con ellos”.

A los nacidos desde el año 1995 se les denomina “Generación Z”. Esta generación es: “impaciente, demandante, quieren que las cosas ocurran ya sin trayectoria y hay una dilución de valores”. El doctor comparó los hábitos y conductas entre la generación “Baby Boomer” –nacidos entre 1946 y 1965- y la “Generación Z” con un simple ejemplo de comunicación: antes se escribían cartas, con toda la lentitud y paciencia que ello conllevaba. En cambio, “los ‘Z´ están rompiendo los moldes”. Un chico de 13 años, manda un whatsapp, y si en 5 segundos no hay respuesta, ya está intranquilo. “Esos son los encuentros y desencuentros generacionales que atravesamos. Hay dos lógicas absolutamente distintas que solamente las unen el afecto, el amor”, sintetizó.

La madre presente, el padre potente

“La madre es la que contiene, la presencia tiene que ser permanente aunque no esté, y el padre tiene que poder todo. Muchas madres no pueden dejar de trabajar, o a sus pasiones, o a sus obligaciones. Uno puede estar sin estar”, dijo al referirse que el cariño debe estar presente por más que la madre desarrolle muchas actividades. “El padre, debe ser potente, tiene que poder, demostrar que él puede”, dijo en referencia al rol paterno. El doctor finalizó: “de esta forma el niño se siente seguro, a salvo, a resguardo y no se enferma”.

Individualismo en red

“La batalla que hacen acá es la más importante que he visto contra el individualismo”, dijo el doctor mirando a las miles de personas presentes. “Hay un comercio y mercadeo que intenta poner a los chicos como consumistas, no como ciudadanos. ¿A una niña de 5 meses de edad le hacen falta 62 peluches? No, no le hacen falta”, describió. El sistema se maneja por “obsolescencia programada”, es decir “una empresa programa que algo dure poco para que usted compre otro”. Esto hace que tengamos necesidades impostadas. “¿Cuánto dura un celular? Los chicos están desesperados para que alguien les diga que algunas cosas son para siempre. Que yo estoy para siempre, me veas o no me veas, que te voy a querer para siempre, me veas o no me veas. Los chicos están empezando a sentir fugacidad”, sentenció.

La familia, la escuela y el Estado

“La autoridad es el que está”, dijo Orchansky. No necesariamente en una escuela la autoridad es del profesor, puede ser el transportista, el celador, “quien le da un abrazo al niño”. Preguntó a los padres: “¿Cuándo hace que delante de un chico, ustedes no hablan bien de una autoridad? Esto es descabezar a las autoridades. Defender las autoridades es devolverles nitidez en la infancia”, enfatizó.

Miedo a la soledad

“Veo mucho cansancio asociado a las agendas apretadas, hay un desprecio para el tiempo vacío que no es lo mismo que tiempo baldío. Un padre me cuenta que vuelve sábado a la tarde con su hijo del segundo cumpleaños con pelotero en un día. El chico le pregunta: `¿Pa, puedo invitar a un amigo a casa?´. No toleran la sensación de llegar y estar solos. A la cuadra este chico ya estaba dormido” dijo el doctor.

Agua de vida

“Vivimos en deshidratación crónica, tanto los adultos como los chicos, esto provoca: irritabilidad, reacciones violentas y falta de palabras”, explicó el doctor. “Las consecuencias son pediátricas, y yo no quiero medicarlos, quiero que los chicos se hidraten, duerman y estén más con los padres”.

Tecno adicciones

Las tecnoadicciones dependen de hábitos familiares. “La administración del ocio y la hiperconexión son amenazantes para nuestro tiempo libre. Las tecnoadicciones reducen el vocabulario, producen déficit atencional, cefaleas permanentes, hay saturación neuronal”, desarrolló el doctor y agregó que esto provoca que los chicos crean que “la vida debe moverse a nivel cibernético”.

Insomnio y mala alimentación

Hay síntomas que se deben por trastornos en los hábitos de sueño y de alimentación. “De la lactancia a Mc hay un paso muy rápido. Hay trastornos ortopédicos, baja autoestima y obesidad en la adultez”, detalló el doctor. Son pocos los momentos que compartimos juntos una comida, “la palabra comida tiene la misma raíz que la palabra comunidad”. “Si dejamos que las pantallas inunden nuestra cena, ¿qué nos queda?”, preguntó. A su vez, la presencia constante de luz artificial en nuestra vida, a través de pantallas o celulares, ha afectado nuestros hábitos de sueño.

Volver a leer

Es esencial leer libros en papel, alimenta la imaginación y aumenta el conocimiento. “A los niños, cuéntenles historias infantiles, defienda el conocimiento, recupere la palabra, la palabra nos define, nos humaniza, nos abraza, nos pone a salvo, nos guarece de las inclemencias de un tiempo que nos amenaza”, finalizó.

Respetar los tiempos

“Hay mucho adulto peleando contra el paso del tiempo, pintándose el pelo y ocultando las arrugas”, explicó el doctor. “Crecer es bueno y envejecer es una bendición. Mostremos ese valor a los chicos para que entiendan que madurar es bueno”, finalizó. 

 

#VenAMiCasa

Compartir esta nota: