SIXTO PORRAS: “¿A DÓNDE DEJARÁS A TUS HIJOS?”

En el último día del Congreso de Matrimonios y Familia “Ven a mi Casa”, la Palabra de Dios fue la protagonista y llenó los corazones de los presentes. El pastor oriundo de Costa Rica fue el encargado de impartir la sexta conferencia.

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 “¿Adónde quiere dejar sus hijos?”, comenzó preguntando el pastor y enumeró algunos ejemplos concretos. En el libro de Rut, leemos la historia de Noemí y Elimelec, quienes dejaron a sus hijos con los Moabitas y, en consecuencia, formaron familia con estas personas, contradiciendo a Dios. Por otro lado, Lot dejó a sus hijas en Sodoma y Gomorra. “Tienes que elegir en qué lugar dejar a tus hijos”, recalcó y mencionó el buen ejemplo de Timoteo, quien fue dejado en el valle de la fe por su abuela y su madre. Abraham dejó a su hijo Isaac rumbo a la tierra prometida porque entendió el llamado de Dios. Preguntando nuevamente, detalló: “¿quiere dejar a sus hijos en la tierra del caos, el pleito, la infidelidad, la duda y el temor? ¿O en la tierra de la esperanza, la fe y los sueños cumplidos?”.

A continuación, leyó Génesis 12:1-9 de donde extrajo poderosas enseñanzas. “¿Cómo dejar a tus hijos en el lugar correcto? Primero debes saber escuchar la voz de Dios”, sentenció y continuó diciendo que además de ser sensible a la voz del Señor, hay que ser obediente. Siguiendo el mensaje, enumeró:

1- “Tus hijos se levantan a partir del lugar de donde ustedes llegaron como padres”, explicó y ejemplificó con su testimonio: en los momentos en que estaba enfermo, corría a sus padres para que oraran por él. Ellos lo depositaron en el valle de la esperanza y de la fe, le enseñaron a orar.

 2- Los hijos nacieron para superar las marcas alcanzadas por sus padres. “Deben decirle a sus hijos que alcanzarán mayores cosas que ustedes”, manifestó y añadió que debemos tener en mente cuál es su destino final.

Leyendo Génesis 11:17-31, explicó de dónde surgió el propósito de Abraham: su padre. Pero ¿por qué Taré no llegó? Porque encontró prosperidad en donde estaba y creyó que debía quedarse allí. “Elimina los ‘sin embargo’ de tu vida”, enseñó y recalcó que no debemos disculparnos con nuestros hijos por no haber llegado a cierto lugar, por haber desaprovechado algunas oportunidades. “Todavía no es demasiado tarde”, declaró.

Por otro lado, enseñó que para valorar el presente hay que saber reconocer a nuestros héroes de la fe y mencionó con énfasis “honra a tus Taré”. Les debemos honra a las personas que renunciaron a muchas cosas para que hoy vivamos en las comodidades que tenemos. “Para que tú hoy puedas reír, alguien tuvo que llorar”, dijo con emoción y recalcó que ahora nosotros debemos dejar una marca en los que vienen detrás, debemos convertirnos en Taré.

3-  “Enseña a tus hijos a no quemar etapas”, enfatizó. La Biblia nos relata que Abraham iba etapa por etapa. “Su familia es única y no se compara”, enseñó y continuó explicando que hay buenas y malas etapas, no hay que preocuparse por estas últimas porque Dios tiene todo bajo control.

Finalizando, contó que a pesar de que Abraham dudó y negó a su mujer por miedo, él vio la promesa cumplirse. “¡Debes creerle a aquel que te dio la promesa!”, declaró y siguió: “tú no naciste para dejar a tus hijos en un ‘mientras tanto’ sino en la tierra prometida”. Concluyó el inspirador mensaje con una oración en favor de la familia, clamando por la restitución de las relaciones y la bendición de las próximas generaciones.

 

#VenAMiCasa

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