CONFERENCIA 4: "¿QUÉ SIGNIFICA SER ENTENDIDO EN LOS TIEMPOS?"

Luego de un tiempo especial en alabanza y adoración a nuestro Dios, inició el segundo bloque de esta jornada del Congreso de Hombres Íntegros ’17. El pastor Germán Acebal nos enseñó sobre la importancia de “andar como hijos de luz”, basado en el texto citado en la carta de Efesios.

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“¿Acaso invertimos tiempo en pensar cómo andamos?”, con este interrogante el pastor dio comienzo a su mensaje.

Continuó invitando a los presentes a pensar si “tomamos un tiempo para reflexionar cómo caminamos diariamente o qué quieren, qué anhelan nuestras esposas e hijos.”

La parábola de los talentos (Mateo 25:15-30) explicaba el pastor, que nos invita a pensar en qué hacemos con las bendiciones que Dios nos ha dado. En cómo las administramos.

“Que este mensaje nos alerte a pensar sobre los tiempos que estamos viviendo”, expresó.

Más adelante, explicaba que rememorar “viejos tiempos”, solo nos llevará a no pensar con sabiduría y que, el entendimiento de la palabra de Dios significa comprender el plan de Dios para nuestra vida, conocer su voluntad. A propósito de esto, dijo: “Voy a ser entendido en el tiempo si conozco la voluntad de Dios para mi vida”.

Luego, animó a los hombres presentes a “tomar un nuevo hábito, transformar en una costumbre” el sentarnos a leer la palabra de Dios todos los días. Así, esto permitiría poder “cambiar el futuro de tu tiempo”.

Explicaba que Dios nos brinda un mapa, “yo enderezaré tu vereda”, dice la Biblia.

En la carta a los Romanos dice: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” (12:2)

El pastor Germán animó a todos los hombres a renovar su mente, sus sueños, sus planes. “Está alerta a lo que Dios te dice, para que puedas comprobar cuál es su voluntad, y así entenderás los tiempos”, alentó. De esta manera, continuó diciendo: “Así dejaríamos de quejarnos y sufrir.”

“La voluntad de Dios significa producir buenos frutos”, afirmó.

El libro de Efesios, capítulo 4 dice:

17 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente,

18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón;

19 los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.

20 Más vosotros no habéis aprendido así a Cristo,

21 si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús.

22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,

23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,

24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

25 Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.

26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,

27 ni deis lugar al diablo.

28 El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad.

29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.

30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.

31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.

32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

“Este texto bíblico hace una descripción impecable del hombre de hoy”, dijo el pastor refiriéndose al pasaje citado.

Hacía el final de su mensaje, reflexionó diciendo que: “Cuando llegamos al Señor, con todas nuestras miserias, él comenzó a trabajar con paciencia y amor en nuestras vidas”, y agregó que: “Con esa misma paciencia y amor tenemos que amar a nuestras esposas. Este es un mandato de Dios.”

Exhortó a “entender que la respuesta que estamos esperando viene con el tiempo, la semilla tiene un ciclo para dar su fruto.”

“Las personas van a preguntarte: ¿Qué pasó en tu casa? Van a abrirte una puerta grande para que glorifiques a Dios con tu testimonio”, concluyó el pastor la cuarta conferencia.

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