CONFERENCIA 10: "LA OTRA GUERRA"

Ante un auditorio colmado por familias, nuestro pastor Sergio Belart dio el cierre con la décima y última conferencia en el Congreso de Hombres Íntegros “Entendidos en los tiempos”, donde nos habló de la importancia de dar a luz a una nueva generación para enfrentar las nuevas batallas que van a venir.

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La prédica arrancó con el pastor recordando lo que sucedía en la década del 40 con respecto a la situación de las escuelas públicas y la preocupación de los maestros de aquella época en tres aspectos: alumnos que hablan en clase, mastican goma de mascar y el constante ruido en las aulas. Comparó la problemática de esos años con la actual, donde los maestros no solo deben enfrentar esos problemas sino también lidiar con las drogas, el alcohol, el bullying, etc.

Luego de compartir esta reflexión leyó los versículos que se encuentran en 2 Samuel 21:15-19; 2 Samuel 23:8 y 1 Crónicas 20:4 donde se nos habla de las diferentes guerras de Israel contra los filisteos y los gigantes,  sobre el papel de los valientes de David en esos conflictos y sus hazañas.

En este contexto el pastor remarcó que cuando David mató a Goliat, no fue solamente la muerte de un gigante, sino que se había engendrado una generación de valientes que más adelante iba a matar a la nueva generación de gigantes que se iban a alzar en contra del pueblo de Dios. Cuando David se presentó ante Saúl, no le ofreció matar solamente a Goliat, le estaba ofreciendo una Israel nueva.

Pasado ya un tiempo de la gran victoria de David la gente de esa época se dio cuenta de que el enemigo en su presente era diferente. “Habrá una nueva batalla, la problemática cambia porque la sociedad cambia” dijo el pastor. También remarcó: “David en su tiempo no lucho contra la marihuana, el alcohol, la pornografía, el bullying, eso es porque hay otra guerra y debemos preparar a nuestros hijos para enfrentarla”.

A modo de  graficar lo que estaba diciendo, compartió con el auditorio a través de las pantallas unas imágenes que reflejan lo que hoy debemos enfrentar, en una se podía ver la comercialización de una muñeca de un aparente diseño clásico pero con órgano reproductor masculino; en otra, a la primera dama de los Estados Unidos posando junto a otras primeras damas, con el detalle de que en la fotografía estaba presente un hombre, pareja de un mandatario.

A continuación, volvió a hablar de los valientes de David, específicamente en 2 Samuel 23:10, donde se nos relata sobre Eleazar.     En un enfrentamiento con los filisteos, su espada se le había quedado pegada a la mano. “Se necesita una generación que no suelte fácilmente la espada”, “la buena gente debe levantar su voz”, “es malo callar cuando debes hablar” remarcó el pastor. También señaló que se necesitan hombre y mujeres de Dios que no se quiebren, que estén preparados para dar a luz una generación poderosa y dar testimonio de un Dios que dignifica la vida del hombre.

“Se necesita una generación que defienda lo que Dios le dio”, expresó cerca del final de la prédica. Compartió 2 Samuel 23:11-12,  que habla de otro valiente de David: Sama, quien defendió un campo de lentejas ante el ataque de los filisteos y Dios le dio una gran victoria. “Nosotros tenemos hoy en día algo más importante que un campo de lentejas”, dijo el pastor. También repasó en la historias de los tres valientes que escucharon la voz de David que deseaba agua del pozo de Belén y -arriesgando sus vidas- volvieron con el agua para su rey, Ante esto, remarcó la importancia de una actitud correcta: “Ganaremos porque Dios está con nosotros en esta batalla. Dios dará una victoria grande, pero no mágicamente, la victoria vendrá fruto de una actitud”, expresó.

Para finalizar el pasto soltó palabras de ánimo y aliento para la gente. Declaró que si caminan agarrados de la palabra de Dios, la unción vendrá sobre sus vidas. “Estamos en tiempos de no jugar a la religión, estamos en tiempos para ser definidos”, dijo ante un auditorio que recibió la palabra con regocijo. Finalizó la palabra leyendo: “En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo”.

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