LA PALABRA QUE ENGENDRA TU MILAGRO

La última conferencia de la mañana del sábado estuvo a cargo de la pastora Elizabeth Voledo, perteneciente al Ministerio Cita con la Vida. Vivimos momentos de alegría, vivimos “la Palabra que engendró nuestro milagro”.

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La pastora comenzó la prédica invitando a las pastoras a levantar sus manos, les dijo: “la palabras que vos creas las mujeres de tu congregación las van a creer”, luego pidió a las madres que levantaran sus manos, “las palabras que vos creas tus hijas las van a creer”, declaró.

 Cuando se estableció el lema para este congreso, cuesta la pastora, que ella creyó en la Palabra rectora para el mismo, es decir: Juan 15:13, “No me elegisteis vosotros a mí, sino yo os elegí a vosotros (b), “yo me la creí”, dijo y enseñó la importancia de descubrir quiénes somos a través de la palabra de Dios.

 “Todo lo que creamos va a afectar nuestro mundo espiritual, y la manera de relacionarme con las personas”, afirmó y asevero que si recurrimos a la palabra de Dios, nos vamos a dar cuenta que ésta refleja que somos las “más preciosas de todas”. “No necesitas un espejito mágico, la Palabra de Dios es verdad, buena y necesaria para nuestro corazón y vida”, continuó.

 Antes de que existieramos en el vientre de nuestra madre, Dios ya nos había escogido, aseguró. ¿Sabés quién sos en Dios, preguntó. Y para responder, citó el Salmo 139:13-16, que enuncia que somos una obra maravillosa de Dios.

 En Efesios 2:10, podemos encontrar que cada una de nosotras somos hechura suya, “creadas en Cristo Jesús para buenas obras”, enseñó. Explicó que, el tiempo conocido hasta hoy es la plataforma sobre la que vamos a pararnos para alcanzar proezas en Dios, “este fue un tiempo de entrenamiento para ver con mis ojos la gloria de Dios”.

 En la Escritura somos instruidas, la segunda epístola del apóstol Pablo a Timoteo expresa que “toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar , para redargüir, para corregir”; por esto mismo es que debemos buscar la verdad en ella, instruyó la pastora.

 ¿Elegidas para qué?, preguntó la oradora, y continuó expresando: “En Dios siempre se puede mejorar, siempre hay más. No nos conformemos con lo conocido. Hay una razón por la cuál Dios nos escogió”. Más adelante, aseguró que fuimos elegidas para ser adoptadas en la familia de Dios, para vivir en santidad, para ser apartadas para Él, “fuimos elegidas para ser ciudadanas del cielo”, exclamó.

"Si no sabes quién sos en Dios, terminas creyendo cualquier cosa que los demás te digan", compartió. Es decir, fuimos elegidas por Dios, no para dar buenos sermones, sino buenos ejemplos para que nuestros hijos sean guiados por los caminos de bien. "Hoy Dios te está hablando al corazón para que te determines a mejorar", animó.

 Antes de finalizar su mensaje, Elizabeth Voledo compartió a las multitud presente que la palabra de Dios viene a nuestra vida para afectarnos, para afectar todo nuestro alrededor, “la Palabra viene a engendrar tu milagro”, exhortó.

 Contó la historia relatada en Lucas 1:26-38, en torno al nacimiento de Jesucristo y el rol de María, su mamá. A propósito de esto dijo: “El escenario estaba preparado, hay un día en que el Espíritu Santo te cumbre con su sombra y engendra aquello que Dios tiene reservado de antemano”, debemos estar dispuestas a renunciar a nuestra agenda, a sepultar nuestros intereses y decirle a Él que puede contar con nosotras, que estamos dispuestas a servirle a Dios donde nos quiera llevar, a ser instruidas a la Palabra y decirle “Sí, acepto”, concluyó.

 Aquella mujer conoció el deleite en Dios. María le creyó (versículo 38): “Entonces María dijo: he aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia”, finalizó hablando la pastora.

 ¡Qué Dios te sorprenda en este congreso, vos sos la elegida!

 

 

 

 

 

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