CELEBRA EL PLAN DE DIOS EN TI

En su primera vez en Córdoba, la profeta Candy de Maa trasmitió palabra del cielo en la tarde del sábado. La vida de la virgen María fue el ejemplo que utilizó para decirle a las mujeres que fueron elegidas para llevar a cabo un propósito inigualable.

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Si te trajo hasta aquí, es para tener una cita contigo”, comenzó diciendo la pastora a cada asistente, e inmediatamente leyó en la Biblia el libro de Lucas, en donde se relata el maravilloso encuentro entre María y el ángel mensajero. Una frase determinante que la joven recibió fue “no temas”, lo que hizo que predispusiera su corazón a cumplir la voluntad divina. La pastora explicó que Dios no necesitaba otra mujer en ese momento. No requería una Débora o una Rut, sino de una María que sería una buena mamá. A raíz de esto, declaró: “No te compares”, y explicó que cuando lo hacemos estamos queriendo tomar una vida inferior de la que tenemos. “Dios te está buscando a ti”, recalcó e hizo una especial mención para las madres, a las que aseguró que su tarea como formadoras de vidas vale mucho. Ana, la madre del profeta Samuel fue un buen ejemplo.

Continuando con este repaso por la vida de María, enseñó que lo que más importa en la vida no es lo que hacemos, sino lo que somos. “Mujer, sé tú. Celebra lo que haces”, dijo la profeta y detalló: “De todo lo que tú eres, sale lo que haces”. Para esto necesitamos tener buenas raíces, ser como el árbol plantado junto a corrientes de aguas que declara el primer salmo. Por otro lado, mencionó el versículo 17 del tercer capítulo del libro de Efesios y declaró: “Dios quiere que seas como una palmera”, con raíces tan profundas que cualquier tormenta que golpee no nos pueda derribar.

A causa de esto, también dijo que “una mujer madura en el Señor es la que está arraigada en el amor de Dios” y animó a las presentes a que tengan seguridad, porque Él las va a llevar al lugar en donde quiere que estén. Además, enfatizó que el lugar que ocupa cada una es fundamental y señaló: “Eres una pieza del rompecabezas de Dios”. A esto, añadió: “No digas ‘lo mío es poco’, porque es muy grande lo que Dios puso dentro de ti”.

Caminando en la historia de la joven madre de Jesús, la conferencista contó que luego de recibir la Palabra, María fue a ver a Elisabet. Ambas fueron protagonistas de un milagro, pero Dios actuó de manera diferente en cada una. Profundizando en el proceso que tuvieron que pasar, explicó que cuando el Señor nos muestra algo, a veces lo hace poco a poco y, en otros casos, de repente. Ante esto, animó a las mujeres a que no se pierdan de disfrutar el camino que transitan hacia su destino y que, caminado en él crean todo lo que el Señor les muestra.

A Dios no le gusta cuando no hay fe”, declaró y agregó que hay muchas cosas que no se dan porque no es el tiempo. Mencionó también a Zacarías, el esposo de Elisabet, quien no tuvo fe para creer en la palabra de Dios, aunque conocía mucho de Él; no tuvo fe como María. A raíz de esto, señaló: “Cuando tienes fe, Dios está a gusto contigo”. Agregó que el Señor no nos pide que hagamos el milagro, sino que preparemos el camino para que se manifieste su gloria.

Al ir finalizando, afirmó que Dios no está interesado en quitarnos cosas, sino en darnos favor, como lo hizo con María. Además, la pastora hizo énfasis en que la joven fue a escuchar la experiencia sobrenatural que había tenido Elisabet y preguntó a las mujeres: “¿A quién estás escuchando?”. Respondió que debemosprestarle el oído a aquellos que creen lo que Dios ha dicho.

Terminó su mensaje con una poderosa oración, la que introdujo un momento de ministración por parte de Dios. Profetizó sobre cada una de las mujeres el abrazo restaurador del Padre y, junto a su hija Melody -quien entonó una canción inspirada por Dios- declaró paz y sanidad en cada corazón.  

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