"UN NIÑO LLAMADO..."

Comenzó la primera conferencia de la tarde del sábado de la mano del Dr. Enrique Orschansky. En la plenaria se habló sobre la importancia de los padres en la vida diaria de un niño, del compromiso social y político que se debe de abordar para que el desarrollo de un niño se dé integralmente.

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Arrancó la conferencia de la mano del Dr. Orschansky en la cual narró la historia de un niño. En la misma destacó falencias y carencias esenciales que ese niño vivía a diario (desorden horario del sueño, mala alimentación, desgano, etc.). Criticó además la mala calidad educativa y falta de infraestructura en los ámbitos en donde se desarrolla el niño, resaltando así que por esas causas vive constantemente en un estado de fragilidad social agravada por la soledad.

 

Prosiguió la plenaria y el doctor preguntó a la audiencia “¿Qué es un niño?” mientras mostraba en pantalla gigante diapositivas en las que se trataba de establecer definiciones generales a la cuestión. Tras esto, definió desde su mirada profesional el concepto de qué es un niño. Señaló tres puntos importantes para señalarlo: 

  1. Que tenga a alguien adulto al lado que lo cuide.
  2. Aquel que posee energía suficiente solamente para jugar y aprender.
  3. Percibe que las cosas son para siempre.

 

Continuó la conferencia afirmando que las personas hoy en día trabajan mucho más que antes para lograr conseguir lo mismo, y que crean en el hogar un ámbito de soledad para los niños dada la gran carga horaria de los adultos. Junto a esto resaltó dos factores indispensables para un niño: “la presencia” (representado por la figura materna) y “la potencia” (representada por la figura paterna); y que por estos dos referentes de autoridad en la vida de un niño los mismos reducen su ansiedad y le dan tranquilidad ante situaciones de presión. “La felicidad es claramente un objetivo de crianza”, culminó el orador.

 

Ya para terminar la conferencia, el doctor añadió que por la falta de “presencia y potencia”, en el niño se genera un vacío emocional, dando lugar al consumismo que busca reemplazar “esta ausencia” por bienes materiales innecesarios. Y por ese motivo exhortó al público a cumplir con pasión y responsabilidad sus roles en la sociedad, como padres y madres, y autoridades en general. Por último, el doctor cerró la historia de ese niño, en el que cada falencia fue suplida y en el que se revirtió su condición de vida, desde el momento en que los adultos asumieron sus roles responsablemente.

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