GRAN BAUTISMO BÍBLICO

En dos jornadas de celebración, 300 hombres y mujeres pasaron por las aguas del bautismo.

  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal
  • imgGal

Durante dos reuniones llevadas a cabo los días 29 y 30 de noviembre, cientos de personas decidieron dar testimonio público de su conversión a Cristo. Un camino de muerte fue cerrado para cada uno, dando paso a una nueva temporada.  En ambos días, el pastor Sergio Belart dio una palabra de ánimo a los valientes que decidieron comenzar una vida nueva.

En la Biblia, destacó las palabras de Jesús en relación a este paso de fe y leyó en el capítulo 16 del libro de Marcos: “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.  El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado”... “Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén”.

“El bautismo es una expresión pública de nuestra fe en Jesús. Es un paso de obediencia a la palabra de Dios”, dijo el pastor a los hombres momentos antes de comenzar a bautizar. En ambas jornadas -y como se acostumbra- cada aspirante ingresó a las aguas de restauración vestido de blanco, señal de abandonar una vida de pecado.

Las familias, también presentes, se sumaron a celebrar el nombre de Jesús a través de la alabanza y la adoración. Fueron testigos del nuevo nacimiento de sus seres queridos al ver que se sumergió la vieja persona y nació una nueva. Además, el pastor dio la oportunidad de escuchar testimonios en primera persona de cómo el poder de Dios puede reparar, sanar, transformar, liberar y dar propósito a las vidas.

Para finalizar, se realizó un especial llamado. Las personas que estaban presentes por primera vez tuvieron la oportunidad de dar un paso hacia el altar y reconocer a Jesús como único Señor y salvador. También fue un momento de reconciliación con el Padre. De esta manera, toda la familia fue bendecida en dos jornadas que reflejaron que Jesús es el único camino, la verdad y la vida.

 

#GranBautismoBílico #Hombres #Mujeres #Noviembre #FiestaEnLosCielos #SomosIglesia #CitaConLaVida

 

Compartir esta nota: