LA PALABRA DE DIOS ABRE “PUERTAS EFICACES”

En la mañana del día sábado, el pastor Daniel González compartió la segunda conferencia del congreso. De manera dinámica y motivadora, habló acerca de las puertas abiertas de parte de Dios, y cómo estas nos ayudan a crecer y avanzar.

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Para comenzar, el pastor leyó en la Palabra: “Y los apacentó conforme a la integridad de su corazón, los pastoreó con la pericia de sus manos” (Salmos 78:72 ). A raíz de la lectura, explicó que la integridad tiene que ver con el corazón y la pericia con el hacer, y esto dos elementos deben confluir para que seamos verdaderamente eficaces en lo que emprendamos. Además, recalcó que Dios busca personas con corazón íntegro, pero los hombres buscan consejo y ejemplo.

Por otro lado, aseguró que Dios va a abrir puertas, y eso requerirá que estemos preparados. En base a esto, leyó: “Porque se me ha abierto puerta grande y eficaz, y muchos son los adversarios” (1 Corintios 16:9). Esta porción de la Biblia -explicó el pastor- nos confirma que cuando una puerta es abierta por Dios no significa que van a faltar los adversarios. Muchas veces nos confundimos y vemos a las puertas como una amenaza y no como oportunidades; como David vio a Goliat. Ahora bien -continuó explicando- debemos entender a los tiempos de turbulencia como tiempos de posicionamiento, por esto hay que explorar y aprovechar los cambios: en el ministerio, la economía, la familia.

“Cuanto más grande y eficaz sea la puerta, de la misma proporción son los adversarios -declaró y continuó- también es proporcional la manera eficaz en que el Señor desea que crezcamos”.   Con esto, afirmó que las puertas abiertas nos obligan sí o sí a crecer.

Más adelante, en su mensaje el pastor mencionó que en primera instancia, para enfrentar el adversario hay que reconocerlo como tal. Los hay externos -explicó- que son más fáciles de reconocer y enfrentar, y hay adversarios internos, más difíciles de reconocer. En este último caso, somos nosotros los que debemos lidiar con ellos, cambiando nuestro interior. A continuación, mencionó falencias a las que debemos apuntar: a) falta de fe, b) falta de preparación, c) falta de madurez emocional, d) falta de disciplina y e) falta de generosidad.

Ya finalizando, aseguró que “se necesita eficiencia para pasar por la puerta abierta de Dios”, y es la misma puerta la que nos sirve para cambiar lo que debemos cambiar: sirve para crecer, para dar frutos, para desarrollarse personalmente y -recalcó el pastor- para vencer a los adversarios.

Terminó la prédica declarando: “Estamos inaugurando un tiempo de integridad y pericia. A través de las puerta que nosotros crucemos van a ser bendecidas las futuras generaciones”. Luego oró en favor de los presentes, para que se les abran puertas eficaces, para que puedan crecer en el proceso y sea su descendencia bendecida a través de ellos.

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