Cita con la Vida :: TRANSFORMACIÓN “CARDIO-ESPIRITUAL”: UN HOMBRE NUEVO

TRANSFORMACIÓN “CARDIO-ESPIRITUAL”: UN HOMBRE NUEVO

El desafío propuesto en la tercera conferencia de la mañana, por el pastor Germán Acebal, consistió en empezar por cambiar para acercarnos a la perfección que habita en Cristo, para sentirnos “Hombres en Plenitud”.

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El día de hoy se vio teñido de esperanza frente a la propuesta impulsada durante la tercera conferencia de “Íntegros” por el pastor Germán Acebal. Este nos enseñó que para poder llegar a la plenitud en Dios debemos empezar por cambiar, acercarnos a la perfección que habita en Cristo. Dijo, haciendo referencia: “Todos necesitamos que mejorar, algo que hacer que todavía no hemos hecho”.

Más adelante, el pastor señaló que en la actualidad los hombres se enfrentan ante un estigma, una crítica respecto de que ellos no tienen persistencia en la oración, en el ayuno, que no son constantes en la búsqueda de Dios y; en respuesta a estas acusaciones los hombres “nos hemos quedado en silencio”, expresó. 

Acto seguido, declaró a todos los presentes en el congreso: “¡Usted puede!”, y explicó que Dios está dispuesto a hacérnosla fácil a través de la palabra, pero es necesario que le digamos “sí”.

Isaías 1:18, es el texto que citó el pastor: “Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta (…)” fue utilizado para explicar que Dios se encuentra dispuesto a cambiarnos, perdonarnos; pero es necesario que para ello acudamos a Él, hacerle saber que estamos dispuestos a no dejar pasar la nueva oportunidad que nos da.

“Desde el comienzo del Congreso se ha abierto un grifo de bendiciones para los que creen”, exclamó el pastor. Explicó que, para recibir de esas bendiciones, es necesario que nos comprometamos con el cambio. Esto hará que toda nuestra familia y quienes nos rodean quieran correr a nuestro encuentro con amor, en lugar de huir.

“Tienes tiempo de empezar a hacer lo que hay que hacer para que puedas escuchar las cosas lindas que tus hijos y esposa tienen para decirte”, animó a los hombres presentes.

El pastor compartió, a continuación, el pasaje de Ezequiel 16:35 que habla sobre que seremos limpiados de todo aquello que en nuestra vida nos impide llegar a la plenitud en Cristo y, “esparciré sobre vosotros agua”, leyó otorgando la esperanza de creer que es posible ser un “hombre nuevo”.

Luego, el pastor Acebal alentó: “Si comenzamos a ser sensibles a la voz de Dios, tu vida cambia. La vida de tu familia cambia. Vas a ser de influencia entre tus hijos, tu familia, tus vecinos, compañeros de trabajo. Dios solo quiere una respuesta tuya para que todo esto comience a cambiar”.

En seguida, invitó a todos los hombres a responder la siguiente pregunta: “¿Cuántos están dispuestos a recibir el nuevo corazón que Dios quiere darles?”. Para ello, enseñó sobre la importancia de cuidar aquello que escuchamos y con quienes nos relacionamos: “El hombre bueno del buen tesoro de su corazón, saca buenas cosas”, hizo referencia al evangelio de San Mateo.

Hacía el final de la conferencia, expresó: “Si hay un amor a imitar, es el amor de Cristo. Si hay un hombre a imitar, es a Cristo”, explicó que por esta razón es necesario restaurar nuestra vida, somos “su mayor obra de arte”, y es necesario que Dios haga en nosotros una “cirugía cardio-espiritual”, que produzca el cambio que dé frutos buenos y verdaderos.

Terminando, declaró con júbilo: “¡Te transformarás en una persona de influencia donde sea que vayas! Se abrirán las puertas de lugares para que puedas cumplir con la tarea que te encomendó: rescatar a las personas de las tinieblas y traerlas a su luz admirables. ¡Pero primero lo va a hacer en vos!”.

Las últimas palabras del pastor a la multitud presente se refirieron a que “una iglesia fuerte, se compone de una familia fuerte”. Por esta razón, una familia para serlo necesita de una cabeza fuerte, un líder, sacerdote fuerte. Un “hombre íntegro y pleno”.

“Dios tiene planeado que seas parte de una victoria inmensa, serás artífice de ella. Él te necesita para lo que viene, dispuesto a dar la vida por Cristo. “Se multiplicarán los hombres (…) y sabrán que yo soy Jehová”. ¡Seremos una multitud de hombres transformados por haberle dicho “Sí” al Señor! (Ezequiel 36:37)”, concluyó así la tercera conferencia de esta victoriosa mañana de sábado en el Congreso de Hombres 18’.

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