CARLOS MRAIDA: ¡BENDICE LA VIDA DE TUS HIJOS!

La segunda conferencia del día sábado estuvo dirigida por el pastor Carlos Mraida, quien hizo foco en la relación que se debe establecer entre padres e hijos.

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Para comenzar, citó el versículo ubicado en Malaquías 4:6, que declara que “Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres…”. Leído esto, mencionó que vivimos en una sociedad de padres ausentes y cuando el corazón de los padres no está orientado a los hijos, se producen problemas serios en la vida de ellos. También agregó que hay muchos hijos sin identidad y sin destino, que nada los moviliza; no saben a dónde van porque tampoco saben de dónde vienen. No obstante, aseguró: “Siempre estamos a tiempo para restaurar y bendecir la vida de nuestros hijos”.
Por otro lado, enseñó que debemos educar a nuestros hijos basados en dos características: amor y disciplina. Esto último no significa castigo, si no que como padres debemos discipular a nuestros hijos para la vida. Con respecto a estas enseñanzas, el pastor destacó que a las cosas importantes de la vida nadie nos las enseña, pero tenemos una iglesia con congresos como estos que nos enseñan a vivir como familias. 

A continuación, enumeró algunos puntos del modelo de paternidad que Jesús nos dejó:
1)    Un padre tiene que estar accesible para que el hijo pueda hablar con Él, ya que los padres somos los que tenemos que tomar la iniciativa de comunicación con nuestros hijos.
2)    El padre tiene que estar para sus hijos.
3)    Sentido de propiedad: es importante que los padres tengan un momento apartado con cada uno de sus hijos.
4)    Nuestros hijos necesitan saber que en nuestros hogares existe una autoridad. Ellos necesitan límites, el límite les da seguridad y orden en sus vidas.


Por otro lado, explicó que debemos bendecir a nuestros hijos de distintas maneras:
    Bendición física: es fundamental el contacto físico sano con nuestros hijos. Ellos necesitan de un abrazo y un beso, no importa la edad que tengan. Cuando le decimos a nuestros hijos cosas desvalorizantes, ellos creen absolutamente todo y se sienten sin valor.
    Bendición emocional: las peores maldiciones y las que quedan marcadas en los corazones, son las maldiciones de un padre y madre.
    Bendición profética: no le transmitas tus frustraciones a tus hijos. Profetiza sobre la vida de ellos, la palabra de los padres les da direccionamiento sobre sus vidas.
    Bendición material: cuando el Espíritu Santo entra a nuestras vidas, entendemos que no solo podemos dejar legados si no también podemos dejar herencias.  
    Bendición espiritual: no solo ores por tus hijos a solas, si no ora con ellos. Enséñale a tener intimidad con Dios. Pronuncia la bendición y encomendarlos a Dios. El enseñarles desde chiquitos a que tengan intimidad con Dios, les da seguridad para seguir adelante en lo que hagan en sus vidas.


Para concluir con el mensaje, aseguró que necesitamos familias fuertes que impartan de la bendición de Dios. “Cree que Dios tiene en tus manos bendición material y espiritual para que les dejes herencia a tus hijos”, finalizó.


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