MAÑANA EN FAMILIA EN "MI REFUGIO"

El último día de congreso, tuvieron su participación el matrimonio pastoral Gabriela y Pablo Czyrgna, y el apóstol Carlos Belart.

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El día domingo por la mañana, el pastor Gerardo Grosso dio la apertura expresando que nosotros somos el pueblo de Dios en este siglo XXI y por ello debemos saber que muchos nos verán como el prójimo más cercano para llevarles una palabra de fe. A continuación, dio paso a los pastores Gabriela y Pablo Czyrgna, quienes hace 23 años son parte de esta Iglesia. Por supuesto, su discurso comenzó dando toda la gloria y gratitud al Señor, “por Él estamos aquí”, señalaron.
Gabriela, en primer lugar, dio importantes enseñanzas que quedaron grabadas en el corazón de todos los que escucharon sus palabras, llenas de sinceridad y desde su propia experiencia como esposa y madre. Ella indicó que la familia es una aventura, al igual que lo es subirse a una montaña rusa; en ella el carrito es el Señor, quien nos brinda la seguridad y la confianza de que vamos a llegar a la meta. En esta aventura, nuestra tarea es creerle al Señor y poner en práctica lo aprendido en este congreso, con fe en el porvenir. “Sea cual sea el rol que estemos desarrollando tenemos que pelear por la familia (…). Y en esta batalla no estamos solos. Dios está con nosotros”. Además, enfatizó que debemos reconocer todos los días que necesitamos a Dios, hablar de continuo la Palabra a los hijos, ser enseñables a una autoridad y no permitir que la falta de comunicación destruya nuestra familia. “Jugamos para ganar, jugamos para que a todos nos vaya bien”, exclamó.
En segundo lugar, el pastor Pablo prosiguió con el discurso diciendo que es Dios quien hace a la familia perfecta. “Cuando Dios está, todo es distinto”, exclamó, por ello debemos asegurarnos de que Él esté. Asimismo exhortó a cada familia a tomar cuidado de qué dejamos entrar y qué dejamos salir de nuestro refugio, cerrar puertas espiritualmente.
Otro aspecto importante que mencionó es que no podemos dejar de ayudar a las personas mayores de nuestra familia, en otras palabras, honrarlos.
Por último, enseñó principios para recuperar la autoridad en la casa: servir a los miembros de nuestra familia, cumplir nuestra palabra y amar.

A continuación, todos disfrutaron de una presentación especial que realizó el grupo de Nexo Kids, que bailaron “Alegría” de Redimi2. Al finalizar su participación, el apóstol Carlos Belart tomó la palabra y destacó: “Este congreso lo hacemos para resaltar el rol de la familia”. Para hacerlo desde su lugar, el pastor señaló la importancia de observar el hecho de que Jesús nació en el refugio de una familia conformada por un hombre y una mujer. Además, a partir de la lectura de Hebreos 11, se centró en la figura de Noé, quien cumplió un propósito en la eternidad, al igual que los otros héroes de la fe que se mencionan en ese pasaje bíblico.
Como Noé, debemos ser pregoneros (anunciadores) para salvar a la familia. No olvidemos que Noé vivió tiempos de inmoralidad que coinciden con lo que se vive en la actualidad. “Son los días de Noé… es la preparación para la venida de Cristo por eso debemos salvar a la familia aunque se burlen”, exclamó con firmeza el pastor, recalcando que CRISTO VIENE. “Uno de los triunfos del infierno es que no se hable del fin del mundo, pero Cristo vuelve”. Con esta urgencia, llamó a las familias a creer a los pregoneros de justicia que dicen que es posible reconstruir el refugio, “el arca” donde se salve nuestra familia, darle la oportunidad a Jesús y trabajar por esa reconstrucción.
Para concluir, expresó: “La familia es el recurso de Dios para este tiempo, no está todo perdido” y habilitó un tiempo especial de altar y adoración a Dios.

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